Comentarios: Sí, al entrar te sentís diminuto, es una cosa im-pre-sio-nan-te. Y cuando empieza a sonar el tema de la Champions se te eriza la piel (no, jamás se me va a poner de gallina, nunca). Gago jugó un partidazo, el Pipita también, peleando todas.
Datillos 'en Europa sí se consigue':
1- Las maquinitas en las que retirás las entradas. Si sacás tus entradas vía internet o fono, con tarjeta, vas ahí, pasás tu tarjeta por el lector y, voilà, tus entradas impresas al instante.
2- Los 'Ultras'. Cuando le comentaba a los chicos españoles acerca de la ubicación en la que había comprado las entradas, me decían: 'Oh, ahí van Los Ultras', que parecen ser los pezzutis del Madrid. Ni más está decir que, a comparación de los especímenes vernáculos (léase argentos) son más buenos que Bambi y que, de hecho, si no me avisaban, ni los iba a ver.
3- La señora que estaba viendo el doparti en la fila siguiente. Imaginate que estás en tu casa viendo la tele y tu vieja te dice 'Bueno, salgo con las chicas.' '¿Dónde vas, má?' 'A la cancha.'